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Garrido Abejar, Margarita
Envejecimiento y fragilidad, Manejo y control de signos y síntomas, Salud mental, Metodología docente.
  • Facultad de Enfermería. Universidad de Castilla la Mancha
Longevidad y cuidados de larga duración en España: Diferencias en la calidad de vida relacionada con la salud y en la fragilidad entre hombres y mujeres institucionalizados
Tesis
05/07/12 Cuenca
Área:
Envejecimiento y fragilidad
Ámbito:
Atención Sociosanitaria
Metodología:
Estudio descriptivo
Población:
Mayores (Ancianos) > 65 años
Universidad:
CASTILLA-LA MANCHA
Año de lectura:
2012

Mejorar las condiciones de fragilidad y la Calidad de Vida Relacionada con la Salud ( CVRS) de una población tan vulnerable como los mayores institucionalizados debe ser tanto una preocupación ética como un objetivo de las instituciones sociosanitarias. Sin embargo, los estudios sobre fragilidad y CVRS en esta población son escasos y, todavía son más escasos los que presentan los resultados desagregados para hombres y mujeres.
La percepción de CVRS en estos mayores, es peor que la de los mayores que viven en comunidad y se asocia con múltiples problemas físicos y psicosociales, especialmente, la discapacidad y la presencia de sintomatología depresiva. En lo que se refiere a la percepción de salud mental, hay diferencias entre hombres y mujeres. Ser mujer, se asocia con peor CVRS en esa dimensión y los factores que la determinan son la presencia de sintomatología depresiva (en ambos sexos) y la percepción de apoyo social exclusivamente en las mujeres. Los mayores institucionalizados experimentan pérdidas en diferentes ámbitos. Además de las pérdidas funcionales, pueden haber perdido el contacto cotidiano con las personas de su círculo social que los hace más vulnerables a la depresión y sentimientos de soledad y, es en este sentimiento, en el que (según nuestros resultados) está la clave respecto a la peor percepción de CVRS de las mujeres institucionalizadas. Nuestros resultados sugieren que ellas tienen una vivencia más negativa de la pérdida de apoyo social y que este aspecto, está relacionado con un declive del bienestar tanto físico como mental.
El síndrome de fragilidad tiene una alta prevalencia en esta población 53,7%, y se asocia con mayor edad y con diversos problemas biopsicosociales; algunos de ellos especialmente frecuentes entre estos mayores (enfermedades osteoarticulares, déficit auditivo, ambas incontinencias, polifarmacia, hospitalización, deterioro funcional, deterioro cognitivo, síntomas depresivos…). Los signos clínicos de fragilidad más frecuentes están relacionados con la movilidad. Los mayores frágiles tienen peores resultados de salud en las dimensiones biológicas y psicosociales, lo que sugiere que a pesar de que la fragilidad es un síndrome biológico que se manifiesta en afectaciones físicas, se acompaña una crisis de identidad. En ambos sexos, los factores psicosociales tienen un efecto modulador sobre las dimensiones física y mental de la CVRS